
En este paraje maravilloso hubo hace tiempo, un extendida tradición vitivinícola, que el paso del tiempo y las generaciones que emigraron, fue enterrando poco a poco hasta hacerla desaparecer por completo.

En el año 2001 se decidió recuperar esa tradición.
Se utilizaron un viejo granero y una antigua panera para crear unas modernas instalaciones.

Se seleccionaron las mejores parcelas para la vid y se replantaron las viñas más adecuadas para la zona.
Y lo más importante, se decidió crear y seguir, costase lo que costase, una filosofía que diese lugar a vinos singulares y una manera de hacer las cosas que uniese la antigua tradición con la manera más moderna de elaboración.
Con el único objetivo de hacer unos vinos donde la excelencia fuese la única manera de hacer las cosas.
Así, en medio de la Reserva Natural «Riberas de Castronuño – Vega del Duero» en la Finca ‘La Rinconada’ nació una bodega destinada, a través del vino, a cambiar el destino de la zona…
Barcolobo.
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